Afrontamiento positivo y resiliencia


Foto creada con Canva para El Canal de los Emprendedores

La situación sanitaria actual, en el marco de la crisis ocasionada por el COVID-19, supone muchos cambios que tienen importantes consideraciones en la salud mental. Algunos de estos pueden ser: cambio de patrones sueño-vigilia, irritabilidad, ansiedad, incertidumbre y preocupación.

Ante esto, es importante hacer especial énfasis en cómo afrontar de forma sana y las dificultades, con el objetivo de desarrollar una resiliencia.

La resiliencia hace referencia a la capacidad de un individuo o de una comunidad para adaptarse de manera exitosa al entorno a pesar de haber estado expuesto a circunstancias adversas, de desafío o amenaza. Es un concepto relevante ya que se observa en la vida personal y comunitaria, en el sentido que las personas resilientes enfrentan condiciones adversas con mayor facilidad e incluso con fortalezas que otras personas en circunstancias similares les costaría mucho más asimilar.

Existen factores internos y externos que favorecen la resiliencia y, conocer estos factores, son precisamente lo que nos permitirán promover comportamientos resilientes en la escuela, el hogar, la pareja, la familia, el trabajo y la vida personal.

Factores externos que favorecen la resiliencia:

  • La familia de origen y cómo esta afronta circunstancias adversas

  • La comunidad

  • Las redes de apoyo

  • Las instituciones y su alcance

Factores internos que favorecen la resiliencia:

  • Personalidad

  • Genética

  • Esquemas de sí misma/o: nuestro autoconcepto, autoimagen y autoeficacia percibida.

  • Estilo de afrontamiento

El estilo de afrontamiento: Hace referencia al conjunto de respuestas emocionales, cognitivas y comportamentales que los individuos utilizan para manejar y tolerar el estrés. Es un proceso que varía en función de nuestros patrones para responder ante el cambio y las estrategias que tengamos a mano. Se habla de “estilos de afrontamiento”, lo cual hace referencia a las estrategias más comunes ante las cuales nos enfrentamos a las situaciones de la vida cotidiana.

Afrontamiento positivo o resiliente

El afrontamiento positivo va de la mano con la resiliencia, es decir, que dependiendo de cómo le hacemos frente a las situaciones, tendremos mayor o menor capacidad de resiliencia.

El concepto “positivo” no significa que debemos ser desmedidamente optimistas, sino que hace referencia a ser proactivo y a enfrentar las situaciones en lugar de evitarlas.

El concepto contrario al afrontamiento positivo es el afrontamiento evitativo, es decir, la persona evade hacerle frente a la situación, ya sea por percibir que no tiene las herramientas para enfrentarla (aspectos internos) o ya sea que no cuenta con el apoyo que necesita (aspectos externos). Esto es contraproducente ya que esto genera mayor estrés, debilita las relaciones y puede contribuir a serios problemas de salud y a situaciones de riesgo y violencia.

La forma en que pensamos y nos sentimos ante las dificultades, condiciona la manera en cómo reaccionamos y si esta es adaptativa o no para nosotros y nuestro bienestar.

El afrontamiento positivo implica un complejo entramado de rasgos psicológicos, habilidades sociales y de comunicación, tolerancia a la frustración, pensamiento creativo, capacidad de solucionar problemas, etc.

Recomendaciones para afrontar de forma proactiva las situaciones

  • Responder vs reaccionar

  • Empatía y escucha activa del otro (inteligencia emocional)

  • Buscar alternativas viables

  • Determinar un plan de acción

  • Sentido del humor / optimismo

  • Saber cuándo buscar ayuda de profesionales de la salud mental

El regular nuestras emociones nos permite afrontar las situaciones de forma sana, proactiva y sin hacer daño a otros o a nosotros mismos. La capacidad de regular y comprender las propias emociones, es clave para afrontar situaciones de la vida cotidiana.

Conclusión

La resiliencia (nuestra capacidad de superar la adversidad con fortaleza), el estilo de afrontamiento (cómo hacemos frente a las situaciones cotidianas) y cómo entendemos nuestras emociones (inteligencia emocional) es vital para nuestro bienestar y nuestra salud personal, de pareja, familiar y comunitaria.

El afrontamiento positivo y la resiliencia tienen un impacto importante en nuestras emociones y en nuestro cuerpo; favorece la salud física y mental, fortalece el sistema inmune, aumenta nuestro bienestar y nos permite interactuar de forma sana con otros y producir entornos saludables y libres de violencia.

Conceptos clave: salud mental, resiliencia, afrontamiento positivo

Alexandra Carrizo

Psicóloga Clínica

Coordinadora del Programa de GBV de HIAS Panamá

Panamá +507-6253-7483

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