Legalizar o no tu emprendimiento: Un dilema que debes resolver

¡Hola, qué tal amigos emprendedores! En el artículo de hoy, me gustaría hablarles sobre el dilema que debemos afrontar al momento de emprender: es decir, si legalizamos o no nuestro emprendimiento.

Si me lo consultaras como profesional de la contabilidad, debo decirte que es mi deber ético responderte y asesorarte, que en la medida de tus posibilidades y las circunstancias especiales de la actividad que llevas a cabo, debes legalizar tu emprendimiento.

Por otro lado, como emprendedora que soy; comprendo muy de cerca este dilema, el cual se encuentra aún más arraigado en algunos por el tema del desconocimiento del manejo en la parte de la responsabilidad tributaria, a la cuál debemos hacerle frente al legalizar nuestro negocio. Sé que algunas veces puede resultar complicado y tedioso el proceso, pero creo firmemente que legalizarte no es una opción sino un deber, si realmente deseas que tu marca trascienda.

Mi primer consejo es que investigues, te asesores bien y no dejes que los comentarios negativos por experiencias ajenas; empañen la objetividad con la deberás tomar tu decisión final. Debes tener en cuenta, que cada actividad a la que se dedique un emprendimiento tiene distintas circunstancias en las cuales se ha dado, ya sea porque el emprendimiento fue por oportunidad o por necesidad.

Ahora bien, es mi deber informarte, que si ya gestionaste tu Aviso de Operación y piensas que con esto fue suficiente para emprender legalmente, estás en un error, puesto que una vez has obtenido el aviso, se genera una vinculación inmediata a la Dirección General de Ingresos (DGI) y al municipio respectivo, los cuales se pondrán en contacto contigo (no de inmediato, pero seguramente lo harán cuando haya terminado el período fiscal), a través del correo electrónico que hayas puesto de contacto, y por ende, a partir de ese momento ya inician tus responsabilidades como contribuyente.

En estos momentos de pandemia, podría decirse que la mayoría de las nuevas ideas de negocios, se dieron tanto por necesidad como por oportunidad y considero propicio el momento para que un emprendedor legalice su idea por las siguientes razones:

1. La legalización proporciona una identidad comercial, por medio del cual proyectas confianza y seguridad, tanto a clientes, como a instituciones comerciales y bancarias. Además, podrías resultar de interés para inversionistas o futuros socios.

2. Al legalizarte te aseguras de no tener conflictos por el nombre de tu negocio, marca, logo, entre otros.

3. Legalizarte te proporciona la oportunidad de ser candidato a financiamientos, máxime que, en estos momentos, las entidades gubernamentales y bancarias se han flexibilizado por la situación económica en la que vivimos;

4. Hay nuevas opciones de financiamiento, ya sean retornables o no, como es el caso del Capital Semilla de AMPYME;

5. Puedes recibir capacitaciones gratuitas para ser candidato ideal para las opciones de financiamiento;

6. Si eres una PYME registrada en AMPYME tienes acceso a beneficios fiscales.

7. Y para mí, la última y la más importante, es que al legalizar estás construyendo un emprendimiento con bases firmes para crecer y hacer un patrimonio que trascienda a nivel personal y social.

Como siempre, te recuerdo que el verdadero poder lo otorga el conocimiento, así es que mantén tu mente abierta a las nuevas ideas, instrúyete y potencia tu negocio con bases firmes por pequeño que seas. ¡Nos vemos en el próximo artículo!

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